No es impedir algo, es seguir contando, dejar la estructura y volver a volar, como el pájaro libre que hace años fui. El cielo está a centenares de años luz, pero, con un cerrar y abrir de ojos me basta para estar allí.
Gracias.
Hasta mi cielo, adiós.
-Siempre he creído que soy una vieja culiá-
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