miércoles, mayo 30, 2012

Narraciones extraordinarias

Entre tanto: ¿Por qué?. En fin: La palabra. He aquí: La pregunta.

Premisas entre luces oscuras, y esto, que rodea, que nos cuelga, que nos lleva
no para, no se detiene; no debe tener consideración -pensó-
Pero, qué le pediría ésta, sino que se distrajera con algo vago; que lograra olvidar los vacíos.

Orificios, espacios subalternos, carencias de el algo -¿he aquí el factor?-

Se dejó llevar, le habló a sí mismo con el pasar de la velada
las luces se atenuaron con mayor intensidad, hasta el punto de un parpadeo imperceptible -te desvías-
pues, no buscaba nada más, no quería encontrar eso que ni siquiera sabía lo que no tenía.
Mas creía -afirmaba- que no le necesitaba.

Llamó más fuerte, la desesperación abundó en sus adentros hasta que a gritos y sin continencia se dijo:
"Le estoy contando, a él, a mí, a nosotros, que la respuesta está en lo dicho".

¿Qué, quién, cuándo, dónde dijo?.
Vos, sos vos -repitió-

Y sin ningún replique, siguió hablando con ellos, los mismos.

miércoles, mayo 23, 2012

Cajitas.

En el mismo efecto; te ví.
Estuvisteis allí, escondido, guardado, en el regocijo de la memoria.
Pues, por qué oscilas entre los andares, fomando entes perplejos,
distorcionadores de realidades.
No importá mas el efecto que podeis causar.
No importá, no importás.
Si le pudiese cegar a los ojos, confundir las letras, hacerte de un doblepensar.
En efecto; si pudiese.
Qué pasaría si pudierse. Acaso, te pescaría con una red y de la forma más
imprudente buscaría por distinguirte entre tantos peces de mar.
He aquí el no comprender de las palabras;
del desentendido sueño que me trajisteis aquella ensordecedora noche de verano.
Es hora, vete a tu caja, guárdate con candados que sólo vos sabréis descifrar.