miércoles, mayo 30, 2012

Narraciones extraordinarias

Entre tanto: ¿Por qué?. En fin: La palabra. He aquí: La pregunta.

Premisas entre luces oscuras, y esto, que rodea, que nos cuelga, que nos lleva
no para, no se detiene; no debe tener consideración -pensó-
Pero, qué le pediría ésta, sino que se distrajera con algo vago; que lograra olvidar los vacíos.

Orificios, espacios subalternos, carencias de el algo -¿he aquí el factor?-

Se dejó llevar, le habló a sí mismo con el pasar de la velada
las luces se atenuaron con mayor intensidad, hasta el punto de un parpadeo imperceptible -te desvías-
pues, no buscaba nada más, no quería encontrar eso que ni siquiera sabía lo que no tenía.
Mas creía -afirmaba- que no le necesitaba.

Llamó más fuerte, la desesperación abundó en sus adentros hasta que a gritos y sin continencia se dijo:
"Le estoy contando, a él, a mí, a nosotros, que la respuesta está en lo dicho".

¿Qué, quién, cuándo, dónde dijo?.
Vos, sos vos -repitió-

Y sin ningún replique, siguió hablando con ellos, los mismos.

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