Tomar a la noche por infinito,
dejándola sin cuidado,
pero contemplándola con un qué,
y desde luego un lejano por qué.
Tomar a la noche por quien es,
crearle una simple silueta,
para poder conocerla,
desde diestra a siniestra.
Tomar a la noche por un infinito,
dejándola sin cuidado,
pero contemplándola con un que,
y desde luego un lejano por qué.
Tomar a la noche sin apuros,
en la precisa concepción de su mirada,
pasmar el insólito hecho,
de la pronta asunción de la mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario